☼ Cuando todo parezca gris, recuerda que el gris también es un color ☼

viernes, 15 de junio de 2012

Tú, la que mueres por dentro


Te duele el estómago y te arden los ojos. Tragas saliva y agachas la cabeza. Una de las mangas de tu sudadera se escurre por tu postura, codo sobre la mesa, la cabeza sobre la mano. Tiras de la manga hacia arriba con rabia.

Los cortes aún te duelen, te gustaría desinfectarlos al menos. Calmar el dolor.

Pero no. Te niegas. Sabes que no te sucederá nada grave, nada que sea digno de mención, y que el dolor seguirá permanente.

No te importa. Sonríes. Es lo que estabas buscando.

Tu sangre llora por ti. Nadie lo verá. Es tu secreto. Tuyo y sólo tuyo. Al igual que esa punzada en el corazón, enamorado de quien no debes.

Tú solo querías que te quisieran por una vez.

Sabes que nunca sucederá. Sabes que deberías aceptarlo. Acostúmbrate. Resígnate a la realidad.

Pero no puedes. Ansías con todo tu ser, nada te corresponde. Sufres, pero te callas. Aunque tus ojos hablen por ti.

Las lágrimas siguen insistiendo en humillarte.

¿Pero esa no es acaso tu especialidad? ¿Acaso no es el fingir tu mayor habilidad?

Lo es.

Te colocas bien la manga de la sudadera y respiras hondo. Te sientas bien y sonríes. Vivan las sonrisas falsas.

Tú, la mayor actriz de todos los tiempos.

Tú, la que mueres por dentro.

miércoles, 6 de junio de 2012

Ama y señora

Lágrimas negras surcan tu rostro
mientras clamas clemencia
por todos esos actos, esos juguetes que volviste rotos,
lloras asegurando la de tu alma inocencia.

Sollozos teñidos de falso dolor
surcan el aire, navegando a la deriva,
buscas un puerto que acoja tu clamor
sin darte cuenta de que a nadie eres asidua.

Tristes se muestran las comisuras
de esos labios, cosidos de muñeca de trapo,
tras la máscara rota que de porcelana vuelve tu negrura
grietas blancas enseñan a ojos atentos tu oculto levanto.

Por mucho que intentes hacer ver
esa coraza, creada a golpe de egoísmo,
cierras tu mente y los demás observan tu oscuro placer,
que disfrutas siendo la ama de este lugar gobernado por feudalismo.

Aquí se acaba tu reinado
de sangre invisible, heridas inventadas, 
quizás ahora entiendas que es el fin de tu mundo creado
adiós para siempre digo, sonríes, sabes que en mí tus garras quedaron marcadas.

martes, 5 de junio de 2012

Hoy en día

Falsos, hipócritas,
creen que el mundo
ante sus tuertas sonrisas rotas
se puede arrodillar.

Falsos, hipócritas,
ven en la sociedad
sólo dinero para mantas
que cubran su frialdad.

Falsos, hipócritas,
¡en ti quieren mandar!
Alza la voz y grita,
ello es tu libertad.

¡Falsos, hipócritas!
Vuestros rostros cubiertos
de mugre, pútrida suciedad.

¿Queríais dinero, placer,
que todo se pueda vender?
Tenlo, ¡cógelo de una vez!

A la cara os escupimos
vuestra profunda estupidez.

Falsos, hipócritas,
en los que nadie volverá a creer.